PATRIMONIO CULTURAL Y NATURAL EN PELIGRO DE EXTINCIÓN
Es evidente, que de manera lenta pero segura, la evolución del mundo ha traido consigo el que nuestra identidad cultural y natural se encuentre en peligro de extinción. Los recuerdos de mi amada tierrita ( Miraflores -Boyacá), fácilmente me transportan a la etapa de la niñez y adolescencia, en las que y en calor de hogar, aprendí a escuchar y querer la radio (la que nos deleitaba por ejemplo con la riqueza musical muy colombiana, las noticias, el buen humor, las radionovelas...), a disfrutar de las exquisiteces gastronómicas originales (arepita en laja, piquete servido en hojas de plátano, envuleto de mazorca y de maíz pelado, la arepa rellena de queso, el pan de maíz aliñado, el tamal boyacense, el queso envuelto en hojas de plátano, la chicha, el gurapo, la miel de caña con cuajada, entre otras delicias...) y de un maravilloso campo muy productivo, lleno de siembras y árboles frutales de gran variedad, pastos, ganadería y mucha vegetación nativa y abundante agua, la que se tomaba cruda por su limpieza y cristanilidad. Hoy la tristeza me embarga, porque tanta maravilla junta, se ha ido perdiendo, por muchos factores los que son motivo de análisis en mi próxima historia.
Al hablar de patrimonio cultural y natural, nos lleva a poner de presente que en 1850 en la República de la Nueva Granada (Hoy Colombia) y bajo la presidencia de José Hilario López, se da inicio a la Comisión Corográfica , proyecto científico, dirigido por el Ingeniero Militar Agustín Codazzi, cuyo objetivo era el de realizar:
1. Los mapas y las descripciones de las provincias a cargo del Coronel Agustín Codazzi, lo que a juicio del mismo, era “lo sustancial de la Comisión”.
2. Los relatos de las expediciones con anotaciones y reflexiones sobre economía política, historia social, etnología y sociología, a cargo de Manuel Ancízar y de su sucesor, Santiago Pérez.
3. Los trabajos botánicos a cargo de José Jerónimo Triana.
Las colecciones de éste importante trabajo, reposan en la Biblioteca Nacional de Colombia y son parte integral del patrimonio documental y fundamento de la identidad colombiana. Hace parte de ésta colección la maravillosa obra de la literatura colombiana, denominada la Peregrinación de Alpha, escrita por Manuel Ancísar integrante y Secretario de la Comisión Corográfica, en la que describe la geografía, economía, lo social, etnología y costumbres de los lugares que conoció dentro de los cuales está Boyacá y la provincia de Lengupá a la que se refiere así:
Al hablar de patrimonio cultural y natural, nos lleva a poner de presente que en 1850 en la República de la Nueva Granada (Hoy Colombia) y bajo la presidencia de José Hilario López, se da inicio a la Comisión Corográfica , proyecto científico, dirigido por el Ingeniero Militar Agustín Codazzi, cuyo objetivo era el de realizar:
1. Los mapas y las descripciones de las provincias a cargo del Coronel Agustín Codazzi, lo que a juicio del mismo, era “lo sustancial de la Comisión”.
2. Los relatos de las expediciones con anotaciones y reflexiones sobre economía política, historia social, etnología y sociología, a cargo de Manuel Ancízar y de su sucesor, Santiago Pérez.
3. Los trabajos botánicos a cargo de José Jerónimo Triana.
"Al oriente queda el nuevo cantón Miraflores, vasto desierto de 74 leguas cuadradas, regado por ríos caudalosos y cubierto de selvas vírgenes que llegan hasta las llanuras de San Martín y Casanare. Nada es comparable a lo fragoso y desamparado de los caminos de este cantón, los cuales se convierten durante el invierno en cauce de torrentes impetuosos que arrastran piedras sueltas e impiden la marcha de las mulas más vigorosas. Miraflores, Campohermoso, Zetaquira, Fragua y Chámeza, son rudimentos de pueblos en que el hombre aparece abrumado y como vencido por la pujante naturaleza física, por los innumerables animales posesionados del espacio en el aire, en los vegetales, en la tierra y en las aguas, por el calor abrasador de los valles, y por el rápido crecimiento de las plantas silvestres, que apenas cortadas retoñan con ímpetu, y tornan a cubrir con sus vástagos y ramas los campos recién preparados para sementeras, y los caminos penosamente abiertos al través de bosques densos e interminables. Por estos desiertos penetró Juan de San Martín con treinta compañeros en busca de los Llanos: arribaron a Teguas, hoy vecindario situado cerca del río Lengupá, y notaron que allí terminaban el idioma y traje de los chibchas. El río les atajaba el paso, "a causa del movimiento impetuoso que lleva por el despeño de unas rocas, y tal que aun el agua no se veía por la mucha espuma que de los golpes formaban (1). Bajaron más abajo cinco soldados por ver si hallaban esguazo, y a poca distancia encontraron un indio descuidado, quien a las primeras vistas se halló con el susto que el caminante salteado de repentina fiera. El bárbaro, viéndose rodeado de los cinco infantes, y hallándose con un tronco nudoso en las manos, se les opuso tan feroz, que pudo dar lecciones de valiente al más arrestado montero; porque jugando el bastón a todas partes, acometiendo unas veces, y retirándose otras, hizo tan dudoso el combate que ya se hallaban lastimados los cuatro, y con dudas de poderlo rendir vivo para que les sirviese de gula. Pero recobrados a su acostumbrado valor, se dieron maña para derribarlo en tierra, aunque era tan forzudo el bárbaro, que se los llevaba arrastrando a todos cinco por la cuesta que declina él río, forcejeando para precipitarlos con manos, pies, puñadas y mordiscos repartidos con gran daño de los cinco soldados". Aprisionado el indio, los llevó a un puente de bejucos tendido de ribera a ribera desde los árboles, primera máquina de este género que vieron los españoles, y no se atrevieron a pasar por ella sino después de muchos ensayos, atemorizados por los vaivenes que hacia. Cuarenta días anduvieron errantes por aquellas asperezas, sin haber podido vadear el Upía, que desciende a saltos desde el lago de Tota, y al fin desalentados regresaron a Garagoa en busca de Quesada; prueba de lo quebrado del terreno y de la fiereza de los primitivos habitantes, pues, hombres del férreo temple de los conquistadores, y aguijoneados por el deseo de llegar a la imaginada opulencia de los Llanos, desistieron de proseguir en la empresa. Lo que ellos anduvieron entonces, no ha vuelto a ser explorado, y las selvas y torrentes permanecen vírgenes, conforme salieron del seno de la tierra.
Entre las rarezas de esta vegetación inculta y lujosa, merece notarse un piñal silvestre de más de tres leguas de extensión que se encuentra yendo de Miraflores a Campohermoso, como a la mitad del camino. Las plantas desarrollan desmedidamente sus hojas duras, defendidas por dos órdenes de garfios, y arrojan del centro la piña ingrata y áspera, reducida en tamaño comparada con las que se producen por el cultivo en nuestras huertas, pero afectando forma y color iguales. El interior de este piñal enorme sirve de cementerio, por la dificultad que los vecinos tienen de ocurrir a la distante parroquia en busca de la última morada para sus deudos: algunas cruces formadas de prisa con dos ramas indican las sepulturas; breve señal, por cierto, pero que en aquella soledad inspira más respeto y habla mejor al corazón que los rebuscados epitafios en que la vanidad de los ricos y el dolor declamatorio se ostentan sobre la nada de los que fueron. Sea un desierto en medio de las selvas, triste y uniforme como el piñal del Lengupá: basta una cruz clavada en el suelo para que el desierto adquiera voz y la soledad se pueble de ideas; allí la religión y la piedad se manifiestan: por allí pasó el hombre de la civilización, puesto que era cristiano; y al fijar en la tierra el símbolo de los tiempos nuevos, sin duda murmuró una oración y se unió por el espíritu a sus hermanos al través del solitario espacio que los dividía..."
Observaciones de acuerdo con la narración de Manuel Ancízar:
1. La provincia de Lengupá ostentaba en esa época de un inmenso e invaluable monte nativo, el que hoy desafortunadamente ha disminuido mas por efecto de la devastadora acción humana, que por la misma naturaleza.
2. El abundante recurso hídrico que existía.
3. De la cultura indígena ya quedaban los vestigios.
4. Llama mucho la atención el piñal silvestre del que habla el autor y del cementerio que existía dentro de éste, pues a decir verdad, personalmente no tenía conocimiento de tan importante hecho, el que es muy meritorio conocer a profundidad.
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| Ubicación en Colombia |
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| Ubicación en Boyacá http://www.miraflores-boyaca.gov.co/ |
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| División políticahttp://www.miraflores-boyaca.gov.co/ |
Miraflores es
un Municipio situado en la parte Occidental de la provincia de Lengupá, en el
Departamento de Boyacá, limita al norte con Berbeo y San Eduardo; por el Sur
con Garagoa; por el Oriente con Campo Hermoso y el Municipio de Páez y por el
Occidente con Zetaquira.
Está localizado al sur oriente del departamento de Boyacá, a 1.500 metros sobre el
nivel del mar, en la Región Andina y comprende zonas predominante montañosas
que hacen parte de la Cordillera Oriental; tiene una extención de 258
kilómetros cuadrados, limitando al oriente con los municipios de Berbeo y Páez,
al occidente con el municipio de Garagoa, por el norte con el municipio de
Zetaquira y al sur con el municipio de Campohermoso.
La Provincia de Lengupá, comprende los municipios de Campohermoso, Páez, San Eduardo, Berbeo, Zetaquira y Miraflores su capital. |
Sus principales Ríos son: El
Lengupá, que nace en la Cordillera de San Rafael; El Rusa, nace en los páramos de Mundonuevo y desemboca en El Lengupá y el Tunjita, que lleva sus aguas al
Lengupá.
Sus quebradas: Zuna, Ramo, La Laja, Mocacía, Chorrerina,
Chapacía, Arrayanera, La Sucia, La Potrerana, El Morro, Quebradahonda, La del
Medio.
Sus Lagunas: El Morro, El Ramo, Latillo.
Sus elevaciones geográficas: El alto del Perico, el cerro de la Rusa, el Páramo de Mamapacha, compartido con otros municipios aledaños.
http://www.miraflores-boyaca.gov.co/
Su economía: La ganadería, agricultura, el café, la industria de la panela, la miel y el alfandoque; variedad de frutas , siendo la más representativa la exquisita CHAMBA, "cuyo nombre científico es Campomanesia lineatifolia R. & P., perteneciente a la familia Myrtaceae".
www.unperiodico.unal.edu.co/.../la-chamba-el-dulce-sabor-de-lo-aci...
http://www.miraflores-boyaca.gov.co/
Su economía: La ganadería, agricultura, el café, la industria de la panela, la miel y el alfandoque; variedad de frutas , siendo la más representativa la exquisita CHAMBA, "cuyo nombre científico es Campomanesia lineatifolia R. & P., perteneciente a la familia Myrtaceae".
www.unperiodico.unal.edu.co/.../la-chamba-el-dulce-sabor-de-lo-aci...
www.alcaldiamiraflores.gov.co/economia.htm



muy interesante...
ResponderEliminarpor favor sigue escribiendo......... escribiendo.... escribiendo...
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